El soneto del amor perfecto

Roberto Méndez Martínez

Lo descubrí muy temprano, todavía en la infancia. Mi tía Dulce trataba de recordar un poema a Cristo crucificado que había aprendido en el colegio El Ángel de la Guarda y del que le volvían versos en jirones, como traídos por el oleaje de la memoria. Un tiempo después pude hallarlo en aquella Antología general de la literatura española de Juan Chabás que ayudó a mi primer encuentro con las “bellas letras”. Ahí estaba, íntegro y enigmático en su anonimato:

¿Qué buscas? HÁBLALE DE TÚ A DIOS

Paulinos en Cuba

Si no eres creyente ni quieres serlo, suspende aquí mismo la lectura.
Si eres creyente o deseas serlo, continúa, y darás con un tesoro que ni sospechas que existe y está a tu alcance.
Seguramente te ha pasado alguna vez hacer cola hasta más de una hora. ¿Por qué esperaste tanto? Ciertamente, porque tenías vivo interés en lo que querías comprar, o en encontrarte con una persona muy apreciada en el mundo artístico o en el deporte, o por sus buenas relaciones.

El bautismo, sacramento de iniciación cristiana

Hno Jesús Bayo, FMS

Jesús envió a sus apóstoles para que “proclamasen en su nombre a todas las naciones la conversión y el perdón de los pecados” (Lc 24, 47). “De todas las naciones hagan discípulos bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28, 19). En la Iglesia, la misión de bautizar es inseparable del envío para evangelizar.

DE LA BIBLIA: Si no os hacéis como niños…

diácono Orlando Fernández Guerra

Hoy, cada vez que en el evangelio escuchamos a Jesús invitándonos a ser como niños (Mc 10, 13-16; Mt 19, 13-15; Lc 18, 15-17), nos viene a la mente la imagen que de ellos ha proyectado nuestra cultura. Los niños son esas personitas sencillas, espontáneas y transparentes, incapaces de engañar o simular porque su natural inocencia se los impide. El mal, producto del pecado, no ha mellado todavía su corazón. Este criterio responde más a una idealización moral de la figura del niño que a lo que realmente se pensaba de ellos en la antigüedad.

DESDE EL SEMINARIO: Sacerdotes hasta la muerte

seminarista Junior Delgado Martínez

En los meses anteriores, hemos compartido en esta sección la alegría de hermanos nuestros que han sido ordenados diáconos y se preparan para su ordenación presbiteral. Mientras unos se disponen a peregrinar como sacerdotes, otros han terminado sus últimos días dejándonos un testimonio de gozo creyente, de vida sacerdotal. La ofrenda de la vida de los padres José Agustín Sarduy Marrero y Néstor Joya es alabanza al Dios que los eligió sacerdotes y nos mueve a la oración agradecida.

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