Reconocer al otro como mi hermano

Por Equipo de Comunicación de Cáritas Cuba / Fotos Bente Marie y Amaya Torres


Colecta anual de Cáritas Cuba

Reconocer al otro como mi hermano

Por Equipo de Comunicación de Cáritas Cuba

En más de una ocasión, el Papa Francisco ha insistido en la necesidad de mantener encendida la llama de la caridad en nuestras vidas. Tal invitación implica reconocer al otro como prójimo, mirar a través de sus ojos en lugar de cerrar los nuestros y detenernos ante su fragilidad, para combatir la cultura de la indiferencia. 

Inspirada en ese llamado, Cáritas Cuba inició su colecta de este año, que lleva por lema “El otro es mi hermano, que no se apague la caridad”. Por primera vez en cerca de dos décadas, la campaña se extiende durante cuatro meses (desde junio hasta septiembre), con el objetivo de que más personas puedan sumarse al ministerio social de esa institución de la Iglesia, dedicada a acompañar a los más vulnerables mediante diversos programas.

Para conocer detalles de esta acción nacional, educativa y de recaudación de fondos, Palabra Nueva conversó con Maritza Sánchez Abillud, directora de la organización católica en nuestro país.

-       ¿En qué consiste la colecta anual de Cáritas Cuba?

El Amor de la Iglesia por los pobres se inspira en el evangelio de las bienaventuranzas. Históricamente, esta ha trabajado para aliviarlos, defenderlos y liberarlos a través de numerosas obras de beneficencia que se iluminan en el precepto evangélico: “De gracia lo recibisteis; dadlo de gracia” (Mt10, 8).

La colecta anual de Cáritas es una oportunidad para que la comunidad cristiana, y todas las personas de buena voluntad que lo deseen, donen a favor de otras necesitadas de algún tipo de apoyo para superar situaciones de pobreza material, cultural o social, que ponen en riesgo su dignidad.

Esta campaña comienza los primeros domingos de junio a nivel parroquial y comunitario, luego de que los obispos la convocan, casi siempre mediante una carta. En cada diócesis suele organizarse de diferentes formas, según lo consideren el obispo y la Cáritas del territorio.  

-       ¿Cuándo surgió la colecta, cuál es su historia?

Hay referencias a la colecta anual desde la conformación de los primeros estatutos de la institución (1997), donde se expresa que uno de los medios con el que se financia Cáritas Cuba es el importe de la Colecta Anual Pro-Cáritas. Este siempre ha sido un pequeño y apreciado aporte de las comunidades, parroquias y diócesis para el servicio organizado de la caridad, y recientemente la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba lo ha ratificado así.

-       ¿Qué importancia tiene para Cáritas Cuba como institución de caridad y de fe esta acción nacional de recaudación popular de fondos?

Esta es una ocasión especialísima para dar a conocer las obras y servicios que presta la Iglesia desde la institución que se ocupa de organizar la caridad, y que, dicho sea de paso, no sustituye la acción caritativa que para cada cristiano debe ser parte de la vida cotidiana.

El ejercicio institucionalizado de la caridad se potencia mucho gracias a la colaboración fraterna de otras Cáritas e instituciones de la Iglesia que, como parte de su misión, apoyan obras y servicios de iglesias particulares en países como el nuestro. De igual forma, se nutre accediendo a convocatorias que ofrecen organismos de colaboración en el campo de lo social, con ética y objetivos afines al nuestro.  La mayor parte de los recursos materiales y financieros necesarios para el mantenimiento de los servicios de Cáritas Cuba provienen de esas fuentes y estamos muy agradecidos a todos los que nos han colaborado.

Nuestro sueño es que las obras sean autosustentables, y ya sabemos que no depende solo de la generosidad de cada fiel, dada la situación económica que tenemos y las limitaciones de nuestra gente. Es por esto que valoramos sobremanera la colecta, pues es un signo más del testimonio de amor de las comunidades cristianas. En situaciones de emergencia, donde también la Iglesia convoca a los fieles a compartir sus bienes con las personas y familias afectadas, ellos dan de lo que tienen y no de los que les sobra. Esto sin contar que todos los programas de Cáritas funcionan gracias al trabajo dedicado y responsable de unos 3 mil 500 voluntarios. Sin ellos sería imposible ofrecer la diversidad de servicios que se brindan a unas 28 mil personas, puesto que en las 11 diócesis del país Cáritas tiene solamente 136 empleados, de los que solo 85 lo están a tiempo completo.

-       ¿Cuál es el objetivo de esta campaña, solo juntar dineros?

Claro que no. La colecta tiene también fines de sensibilización y de educación, especialmente para fortalecer la corresponsabilidad —tanto de los miembros de la comunidad cristiana como de la sociedad civil— en la construcción del bien común, que busca el bienestar para todos los hombres desde el amor a Dios, al prójimo y a Cuba.

Este año hemos querido dedicar los esfuerzos a favor del Programa de Personas Mayores (PPM), que es el más extendido, con la pretensión de lograr un mejor estado de bienestar para las 20 mil personas que este acompaña en cerca de 700 grupos y servicios, con una intervención lo más integral posible.

Un reciente estudio sobre el perfil sociodemográfico y económico de los beneficiarios del PPM demostró que el 20 % vive solo, el 40 % tiene bajos o ningún ingreso, y el 30 % habita viviendas en mal estado constructivo, por nombrar los indicadores de mayor peso. Esto demuestra la necesidad de apoyar a aquellos que tienen una situación de mayor vulnerabilidad con servicios de alimentación e higiene, como el lavado de ropa, que muchas veces se combina con la reparación o sustitución de esta por otra en mejor estado, generalmente aportada por las comunidades. 

En el campo de la colaboración en general, es muy difícil conseguir recursos para soportar tales servicios, porque aunque lo hemos organizado con la participación de los propios beneficiarios del programa u otras personas mayores en capacidad y disposición de ofrecerlos, a veces son considerados asistenciales y tienen pocas posibilidades de ser aprobados. No obstante, hasta el momento y gracias a la Providencia Divina, llevamos más de 20 años consiguiendo los recursos mínimos indispensables, con el agravante del incremento sistemático del precio de los alimentos y artículos de primera necesidad.

Somos conscientes de que disminuyen nuestras posibilidades para sostener los servicios, por tanto, hemos considerado que corresponde a nuestra gente, los cubanos que viven dentro y fuera de Cuba, ser sensibles ante esta realidad y concientizar que, como dice el lema de la colecta, tomado del mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2018, el otro es mi hermano.

-       ¿Cómo pueden sumarse a la colecta las personas que están interesadas en hacerlo pero no frecuentan los templos? ¿Y los cubanos que residen en el exterior?

En el caso de personas que no frecuentan los templos, pueden hacerlo a través de la parroquia o comunidad más cercana a su domicilio, o también directamente en la oficina de Cáritas de su diócesis. Los cubanos que no viven en el país pueden enviar sus ayudas a través de la página web de Friends of Cáritas Cuba: http://www.friendsofcaritascubana.org

-       Una vez terminado el proceso de recepción de las donaciones, ¿qué destinos tiene el dinero, hacia dónde se envía, qué se hace con él?

Cuando las Cáritas diocesanas reciben los fondos recaudados, estos se asientan en la contabilidad y posteriormente se asignan a diferentes proyectos, según las necesidades, con el debido control contable. Además de los fondos aportados por los fieles, los grupos y servicios de Cáritas suelen organizar diversas iniciativas como rifas, tómbolas, etc., cuyos resultados se suman a lo reunido por las parroquias y comunidades.

Este año, Dios mediante, el resultado de la colecta irá a formar parte de los recursos necesarios para el sostenimiento de los servicios de alimentación e higiene del Programa de Personas Mayores. Para hacernos una idea de la importancia de las donaciones, el costo promedio de una ración del desayuno es de 0,40 cuc y del almuerzo, de 0,90 cuc.

-       ¿Cuál es el mensaje de motivación que quiere trasmitir este año Cáritas Cuba a la comunidad católica y a todos los cubanos que se han sumado a la colecta?

La Iglesia actúa desde lo pequeño, nuestros servicios destinados a personas mayores en su entorno familiar y comunitario son una pequeñísima contribución a un proceso que debe ir encaminado a mejorar la realidad de soledad y carencias materiales y afectivas en que viven muchas de estas personas y en esto debe involucrarse toda la sociedad, cada uno desde su ser particular y cada institución desde su misión social.

Es honorable el desprendimiento, la generosidad de tantas personas que comparten sus bienes a favor de otras, por eso agradecemos que nos lo confíen. Pero no basta con eso, debemos también ayudar a cimentar sensibilidad y corresponsabilidad para que con justicia nuestra acción sea sostenible y trasformadora, lo que se logra con educación desde el seno familiar en todas las etapas de la vida.

Pie de fotos:

1: Maritza Sánchez Abillud, directora de Cáritas Cuba. Foto: Bente Marie.

2: Afiche de la Colecta Anual de Cáritas Cuba 2018. Diseño: Amaya Torres; Fotografía: Amalia Ramos.

3: Algunos datos de interés del Programa de Personas Mayores, de Cáritas Cuba. Diseño y fotografía: Amaya Torres.

La Academia Cubana de la Lengua

Sergio O. Valdés Bernal

La Academia Cubana de la Lengua fue constituida oficialmente en 1926 como la decimosegunda academia correspondiente de la Real Academia Española.1 Su primer director fue Enrique José Varona; su vicedirector, Fernando Ortiz Fernández. La intención fue agrupar a personalidades de las ciencias sociales y humanísticas del país dedicadas al estudio, cultivo y desarrollo de la lengua española, ya fuesen escritores o lingüistas.

Enrique José Varona, primer director de la Academia Cubana de la Lengua

Enrique Saínz

Más allá de tanto vano elogio a más o menos conocidas mediocridades, creo necesario decir algo que todos sabemos, pero que debemos recordar: Varona es una de las grandes figuras de la cultura cubana de todas las épocas. Su quehacer intelectual se extiende desde la década de 1870 hasta los primeros años de la que comienza en 1930.

Los Versos Libres de Martí

Miguel de Unamuno

Todavía siento resonar en mis entrañas el eco de los Versos libres de José Martí que, gracias a Gonzalo de Quesada, pude leer hace unos meses. Pensé escribir sobre ellos a raíz de haberlos leído, cuando mi espíritu vibraba por la recia sacudida de aquellos ritmos selváticos, de selva brava. Mas opté por dejar pasar el tiempo y que la primera impresión se sedimentara y se depurase. Y ¡hoy quiero hablar de ellos!

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