Dios hecho hombre

Por Jean Paul Sartre

Jean Paul Sartre (París, 1905-1980) es internacio-nalmente conocido como un pensador existencialista. Su novela La náusea (1938) y la pieza teatral A puerta cerrada (1944) son ejemplos de una filosofía desencantada de la existencia, que rechaza toda noción de trascendencia y apuesta por una libertad total, al margen de toda preocupación por el prójimo pues “el infierno son los otros”. Intentó forjar un “marxismo humanista” diferente del propuesto por la corriente estalinista de su tiempo, aunque eso acabó colocándolo en una posición difícil respecto al Partido Comunista Francés. A lo largo de su existencia, defendió una postura excluyente de cualquier posición religiosa.

En 1940, durante la Segunda Guerra Mundial, fue capturado por los nazis y enviado a un campo de concentración. Allí, otro prisionero, un sacerdote jesuita llamado Paul Feller, lo persuadió de escribir una obra teatral para ser representada por los reclusos en Navidad. Él redactó con ese fin Barjona, pieza escénica en seis cuadros, ubicada en Israel por los días del nacimiento de Cristo, que tiene como fondo la ocupación romana y la rebeldía de los hebreos. Se trataba, en principio, de un modo de denunciar la ocupación alemana de manera encubierta, pero a la vez de “encontrar un asunto en el que se lograra la unidad de cristianos y no creyentes”. Después escribiría a su esposa Simone de Beauvoir que abordar este “misterio cristiano” no cambió su actitud hacia la religión, sin embargo, en un pasaje como el que reproducimos hay una reflexión sobre el misterio del nacimiento y la maternidad que tiene una fuerte ligazón con lo sagrado. 

La Virgen está pálida y mira al niño. Habría que pintar sobre su rostro ese asombro ansioso que solo una vez ha aparecido en una cara humana. Pues Cristo es su hijo, carne de su carne y fruto de sus entrañas. Lo ha llevado durante nueve meses y le va a dar el pecho y su leche se convertirá en la sangre de Dios. Y, por momentos, la tentación es tan fuerte que se olvida que es Dios. Lo aprieta entre sus brazos y le dice: “¡pequeñín!”.

Pero en otros momentos se cohíbe y piensa: “Dios está ahí”, y se llena de temor religioso a causa de este Dios mudo, de este niño asombroso. Pues todas las madres quedan en suspenso por momentos ante esa porción rebelde de su carne que es su hijo y se sienten desubicadas ante esa nueva vida que ha brotado con su vida y les habitan pensamientos extraños. Pero ningún niño ha sido tan cruel y tan rápidamente arrancado a su madre, pues es Dios y supera sin duda alguna lo que ella puede imaginar. Y es una prueba muy dura para una madre avergonzarse de sí misma y de su condición humana ante su hijo.

Pero pienso que también hay otros momentos, rápidos y fugaces, en los que siente a la vez que Cristo es su hijo, su pequeño, y que es Dios. Lo mira y piensa: “Este Dios es mi hijo. Esta carne divina es mi carne. Está hecho de mí, tiene mis ojos, y esta forma de su boca es la misma que la mía. Se me parece. Es Dios y se parece a mí”. Y ninguna mujer ha tenido a Dios así para ella sola. Un Dios muy pequeñito que puede tomarse en brazos y cubrir de besos, un Dios calentito que sonríe y que respira, un Dios que puede tocarse y que vive.

Y si yo fuera pintor, en esos momentos pintaría a María e intentaría mostrar el aspecto de radiante ternura y timidez con el que adelanta el dedo para tocar la dulce pielecita de este niño-Dios cuyo peso siente sobre sus rodillas y que le sonríe.


Diez pensamientos del Papa Francisco

Papa Francisco

Diez pensamientos del Papa Francisco nos convidan a abrir nuestros corazones para vivir la Navidad como una fiesta de bondad y mansedumbre, con la disposición a compartir afectos y donarnos a los demás.

Dios que ha de venir

Karl Rahner

Karl Rahner (1904-1984) fue uno de los teólogos católicos más influyentes en el Concilio Vaticano II. Alumno de Martin Heidegger en la Universidad de Friburgo, sufrió la influencia de este pensador, pero su amplia cultura filosófica le permitió desarrollar un pensamiento particular, donde la teología de santo Tomás de Aquino está leída en diálogo con los pensadores europeos del siglo xx.

La Academia Cubana de la Lengua

Sergio O. Valdés Bernal

La Academia Cubana de la Lengua fue constituida oficialmente en 1926 como la decimosegunda academia correspondiente de la Real Academia Española.1 Su primer director fue Enrique José Varona; su vicedirector, Fernando Ortiz Fernández. La intención fue agrupar a personalidades de las ciencias sociales y humanísticas del país dedicadas al estudio, cultivo y desarrollo de la lengua española, ya fuesen escritores o lingüistas.

SUSCRIBETE A NUESTRO BOLETIN
TE SUGERIMOS...
LENTE CURIOSO