Jesús María Lusarreta, otro Cristo entre nosotros

Por Redacción / Fotos Daniel Estévez González



Como expresó Monseñor Juan de la Caridad García, arzobispo de La Habana, en la misa de exequias por el muy estimado padre Jesús Lusarreta: va a la casa del Padre otro Cristo entre nosotros. La amplia y siempre acogedora parroquia de la Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa en el municipio 10 de octubre no pudo ofrecer espacio a los cientos de fieles que fueron a darle el último adiós a tan querido sacerdote.

Al fallecer el pasado 14 de octubre en la Casa Provincial de las Hijas de la Caridad contaba con 80 años de edad. Había nacido el 14 de marzo de 1937 en Lumbier, Navarra y llegó a Cuba en 1993, donde residió el resto de su existencia.

En su parroquia de La Milagrosa el misionero comenzó por crear un comedor para ancianos de escasos recursos que luego se amplió en una verdadera “casa de abuelos” donde recibían alimentos, ropa, servicios médicos y actividades recreativas. A partir de 1997 fundó un taller para jóvenes con Síndrome de Down para formarlos de modo que resultaran útiles a la sociedad. Un periodista del Chicago Tribune que visitó la parroquia en 2015 consideró que ella encarna “la Iglesia social del papa Francisco”.

Entre los fieles emocionados que rezaron ante su cuerpo inanimado, fueran niños, jóvenes, adultos o ancianos, el seguidor de San Vicente de Paúl fue en algún momento de sus vidas, padre, hermano, abuelo, o simplemente amigo; precisamente como Jesús, el amigo que nunca falla.

Su tránsito no es solo una pérdida para la familia de la Congregación de la Misión (Padres Paúles), sino para toda la iglesia en Cuba y en especial su querido barrio de Santos Suárez, desde donde su inmenso corazón misericordioso entregó tanto amor y acompañó a tantos necesitados.

Aquejado de una infección pulmonar, entregó al Creador su alma tras una vida provechosa al servicio del prójimo. Sus cenizas reposarán en su tierra natal tras la misa de funerales que se ofrecerá en la Basílica de La Milagrosa, en Madrid, el próximo 19 de julio. ¡Cuba te agradece tanto amor y reza por tu descanso eterno!

Festejos por la fiesta de Nuestra Señora del Carmen en la arquidiócesis de La Habana

Redacción

La devoción a la Virgen del Monte Carmelo es muy antigua en Cuba, hay testimonios de su presencia en ella mucho antes de que hubiera fundaciones carmelitanas. Es preciso recordar que las Madres Carmelitas fundaron en La Habana su convento de Santa Teresa a inicios del siglo XVIII gracias al obispo Diego Evelino de Compostela, pero los padres de la Orden solo llegaron hacia fines del año 1879 y se establecieron, primero en una parte del ruinoso convento San Agustín, antes de que las autoridades les permitieran trasladarse al de San Felipe Neri, donde permanecieron hasta 1927, en que pudieron abrir un convento e iglesia nuevos en Infanta, entre Neptuno y Concordia.

JORGE SUÁREZ BLANCO PARTE HACIA LA CASA DEL PADRE

Redacción

El pasado 16 de julio – Festividad de Nuestra Señora del Monte Carmelo- fue llamado a la casa del Padre Jorge Suárez Blanco. Laico habanero de larga ejecutoria, había recibido una esmerada educación cristiana en su hogar, especialmente a través  del ejemplo de su madre Elena Blanco, quien había sido educada en el colegio católico “El Ángel de la Guarda” de la destacada maestra cubana Mariana Lola Álvarez.

Propuesta teatral para reflexionar

Daniel Estévez González

El Proyecto Amor y Esperanza de Cáritas Habana y el Grupo Títeres Tocororo, presentaron la obra “El duendecillo valiente”, en un programa de funciones que incluyó los sábados y domingos de febrero, desde el día 4 hasta el 26 del propio mes.

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