Premio Artículo - Cultura económica en Cuba ante los nuevos esquemas de hoy

Por Leonardo Acosta Montes

La nación cubana se ha volcado hacia lo que se ha dado en llamar “la actualización del modelo económico”. Así se anuncia por todos los medios. No obstante, una observación objetiva prueba que Cuba no está tan volcada como debería, que la tal “actualización” no es nada de eso, y que lo que se hace carece aún de la solidez necesaria para lo que se pretende.

Lo que en verdad se está haciendo

Lo primero que debemos considerar es esto: Cuba no necesita actualizar, sino más bien replantear todo su modelo económico, es lo que se persigue hoy, aunque no se diga. Actualizar sería algo como seguir el mismo modelo de control económico centralizado que ya lleva medio siglo de instaurado, con alguna que otra adecuación a los tiempos modernos, como sería, por ejemplo, la digitalización de la sociedad, entre otras medidas.

Pero sabemos que las autoridades mismas hablan, precisamente, de descentralización, de más autonomía para las empresas, aunque sigan siendo estatales, de privatización en determinados sectores económicos, como ocurre, digamos, con entidades gastronómicas convertidas en cooperativas, o lo que es lo mismo, empresa privada de ciudadanos cubanos, algo inimaginable una década atrás fuera de la rama agrope-cuaria.

Otras novedades son el pluriempleo e incluso la autorización a explotar un bien privado para obtener lucro sin siquiera trabajar, como pueden hacer los que ceden un espacio en su vivienda o un automóvil a otro cuentapropista. El propietario del bien arrendado puede ganar dinero legal mientras ve el fútbol recostado en su sofá. Sin duda, son cosas muy “de ahora” en Cuba, lo que nos demuestra que hay un replanteo casi total, y no una actualización.

 Componente clave que falta

Dicho esto, podemos analizar ahora dónde está la falta de solidez que mencionábamos. Y podemos resumirlo en dos palabras: prensa cubana. Los medios oficiales de noticias no se están comportando al nivel requerido para la situación que encara el país. Parafraseando la introducción de este artículo, no están volcados hacia la economía. Basta mirar el noticiero de televisión –un medio de mucho alcance en Cuba– para constatar que las noticias económicas nacionales son muy generales y que rara vez hablan del sector no estatal. Tienen prioridad las cooperativas agropecuarias, que si bien funcionan en base a la autogestión, son anteriores a los nuevos lineamientos trazados. Más difusión de la que tienen merecen las no agropecuarias y los cuentapropistas, sectores que se abordan en los medios solo en contadas ocasiones.

Existe en cada noticiero un segmento económico, pero dedicado al acontecer extranjero solamente. No hay un genuino segmento económico nacional, con presencia regular para que la gente lo espere, y eso es estar –la prensa– en total desarmonía con lo que se quiere lograr en el país. La comunicación social no contribuye a elevar la cultura económica del cubano común, y este, al ver continuamente la tasa de desempleo en España o el crecimiento del PIB chino, concluye que el tema económico o está muy malo o está muy lejos.

Cabe preguntarse lo siguiente: si la dirección del país está en función del rescate de la economía nacional, ¿cómo es posible que no se fomente con más énfasis esa cultura económica en la población? ¿Cómo esperan desarrollar la nación si no estimulan el desarrollo económico individual de los ciudadanos de esa nación? Cuba, de manera muy especial, requiere enfocarse en esas preguntas, siendo un país donde un “hombre de negocios” suele ser aquel que sustrae indebidamente artículos de su centro de trabajo y los vende con total discreción a otro “hombre de negocios”, o sea, el que los adquiere a un precio, digamos mayorista, para revenderlos, con la debida cautela, al cliente final a un precio que le reporte ganancia. Abundan aquí los que se autotitulan “negociantes”, cuando en realidad están delinquiendo. Y encima presumen, cuando es posible, de lo que hacen, a la vez que son bien vistos por muchos, pues en Cuba el término “luchador” llega a ser sinónimo de buen proveedor para la familia, aunque se sepa que su actividad es a menudo ilegal.

Por qué insistir con la prensa

Si la prensa cubana no se enfoca más en noticias que sirvan de motivación positiva en la población, difícilmente se logre un desarrollo económico sustancial de la nación, pues un país no se desarrolla si no se desarrollan sus ciudadanos. Más cultura económica es igual a más desarrollo personal y, por extensión, nacional.

Pero vemos que ni siquiera hay una cultura sólida de prensa. Se aprecia incluso hasta un despilfarro, lo cual podemos fundamentar también con los espacios informativos de la televisión. Piense el lector por un momento en el Noticiero Cultural (NC), un programa que surgió en 2014 y que comprende nada menos que tres salidas semanales al aire, de media hora cada una, por Cubavisión, un canal de mucha teleaudiencia. Y por si fuera poco, comenzó a retransmitirse cada emisión después del NTV de las 8:00 p.m., ahora por el Canal Educativo 2.

Nos preguntamos si se requiere realmente tanta cobertura cultural redundante en un país cuya capital, por ejemplo, se destaca por la penumbra de sus avenidas en las noches, con muy escasa vida nocturna, limitada a algún que otro pequeño foco de actividad, como La Rampa, pero donde es común que teatros importantes como el Mella y el Karl Marx estén no pocas veces apagados y cerrados. ¿Qué aportan realmente tantos noticieros culturales en un contexto así? Ya existía Sitio del Arte, con una frecuencia semanal, que se mantiene activo. Invitamos al lector a que se siente a ver una de esas emisiones del NC, para que se conteste él mismo la pregunta. Pero, para completar el cuadro, no olvide el lector que el Noticiero Dominical de la 1:00 p.m. por Cubavisión es realmente otro noticiero cultural, pues emplea su primera media hora en las noticias generales, comunes a cualquier noticiero, para entonces dedicar la segunda media hora completa al segmento cultural solamente, con lo cual da a entender que ese es el principal propósito de la emisión.

Veamos otro ejemplo breve del pobre desempeño de la prensa en temas económicos. En 2014 se transmitió el curso “Hacia una cultura cooperativa”, por el Canal Educativo, cuyo plato fuerte, según palabras del profesor del curso, era precisamente el tema de las nuevas cooperativas no agropecuarias (CNA), el cual se empezaba a abordar de lleno a partir de la clase trece. Aquello fue un acierto importante, sin dudas, pero, de nuevo, con muy escasa divulgación. En encuentros con personas que se hallaban en los trámites de una CNA en formación sorprendía el hecho de que desconocían la existencia de ese curso.

 Volcarse de verdad

Qué apropiado sería si en televisión se dedicara a menudo media hora a temas económicos nacionales, en un “Noticiero de cultura económica”, con especialistas del sector hablando de los avances y desafíos de las nuevas formas de gestión, de las oportunidades que se abren para cualquiera, de la apertura de nuevas facilidades en el sistema bancario cubano para el sector no estatal, imbuyendo un espíritu emprendedor en la ciudadanía, estimulando el negocio legal, en vez de los quince insignificantes minutos que duraba aquel “De economía y más”, casi escondido en el Canal Educativo 2, en horario sagrado de telenovelas, una vez a la semana, cuando existía.

Igualmente, la gente se motivaría más si se abrieran nuevas vías para promocionar su actividad económica. Alguna que otra página a modo de suplemento, al menos una vez a la semana, en la prensa plana, ayudaría mucho, pues la opción de las Páginas Amarillas de ETECSA es una vez al año, y en un año pueden ocurrir muchos cambios en un negocio.

Que se imponga la transparencia

Por lo analizado aquí, la prensa debe ser punta de lanza en el desarrollo económico del país. Debe pasar de su actual inercia aburrida a un mayor protagonismo. La población, para cuando se redacta este artículo, no tiene acceso a más información que la que se le sirve por la prensa cubana. No hay internet disponible para que cualquiera busque, cuando guste, el tema de su interés.

Hay muchos componentes nuevos en el vivir cotidiano de la nación, dado que el ciudadano cubano, en general, siempre estuvo ajeno al verdadero mundo de los negocios y los desempeños empresariales, a los vocablos económicos y los términos financieros y bancarios que se nos incorporan en estos días. A la gente en Cuba le urge entender que un verdadero hombre de negocios no es el que se esconde para vender su mercancía, sino el que se publicita ante todos; que un restaurant privado no debe aceptar jamás que su propia acera de acceso esté intransitable, esperando por el Estado para que la repare, habiendo otros listos para acometer la tarea; que un informático no tiene que limitarse a destrabar computadoras de otros o a actualizar antivirus, sino que ya puede ser un empresario dentro de su sector tecnológico u otro que le atraiga.

Entonces el trabajo de los medios de información debe ponerse a tono y ser constante, pues la economía marcha en un tren que se desea avance con presteza, sin tropiezos, y para ello se requiere que todos, dígase autoridades, empresas, industrias, intelectuales, ciudadanos, prensa, participen de lleno, desempeñando cada uno su rol con verdadera profesionalidad. Ninguno de ellos es mero pasajero, sino que todos son fuerza motriz. El pasajero es la economía, y ella irá a donde la lleven aquellos. Solo con una elevada cultura económica se puede rescatar la economía.

 

Acta del XXI Concurso de Periodismo Palabra Nueva, revista de la Arquidiócesis de La Habana

Palabra Nueva

 A los quince días del mes de junio del año 2017, se reunió en el Centro Cultural Padre Félix Varela, en La Habana, el jurado del Concurso Palabra Nueva, en su vigesimoprimera edición, integrado en esta ocasión por el Pbro. Elixander Torres Pérez (presidente), el Sr. Daniel Céspedes Góngora, miembro del Consejo de Redacción de la revista, la Sra. Iyaimi Palomares Mederos, licenciada en Comunicación Social, el Sr. Iván Batista Cadalzo, diseñador gráfico, y el Sr. Mario Vizcaíno Serrat, periodista y colaborador de la revista, quienes acordaron por unanimidad otorgar los siguientes premios y menciones:

PREMIO CRÓNICA-Un viajero, una ciudad, un valle y una ermita

Anabel Candelario Carmona

En Cuba hay iglesias que destacan por sus milagros, como El Rincón, en Santiago de las Vegas; o por su belleza arquitectónica, como la catedral de La Habana; o por resguardar entre sus sagrados muros uno de nuestros tesoros nacionales: la Virgen de la Caridad del Cobre, en Santiago de Cuba; pero hay una que, sin carecer de milagros, belleza arquitectónica y tesoros, destaca por su humildad.

Mención CRÓNICA-Una iglesia mambisa y tres niñas a misa los domingos…

María del Carmen Ruisánchez Regalado

Era la tradición: en las mañanas de domingo, no había nada mejor que hacer que ir a misa; así había sido con mi abuela, así con mi madre y yo no debía ser menos, así con mi hija y… por eso, aunque estuviera cansada, aunque remoloneara, la ropa de ir a la iglesia estaba al lado de mi cama desde temprano… y yo sabía que las normas de disciplina para mi mamá eran invariables, aunque con algunas diferencias.

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