Cuba: entre la pasividad y la prosperidad

Por José Manuel Pérez-González y Adiel Guevara


A solo horas de la llegada a La Habana del presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, las expectativas de los cubanos, y de otros no tan cubanos, están a flor de piel. Las recientes medidas aprobadas por el Ejecutivo estadounidense abren un camino por el que esperamos, entre finalmente la prosperidad a la Isla. Al respecto, el economista Omar Everleny Pérez Villanueva, del Centro de Estudios de la Economía Cubana, ofrece sus impresiones.

¿Qué implica la reciente medida del presidente Barack Obama de permitir que Cuba use el dólar en sus transacciones internacionales?
“Yo creo que eso lo implica casi todo y te voy a poner ejemplos para que se entienda mejor. Si una compañía le pagaba a Cuba en dólares, eso no se podía depositar en bancos de ningún país a nombre de Cuba, porque el dinero era decomisado. Si a un sector privado cubano le mandaban dólares a un banco de México, por ejemplo,  nunca llegaba porque lo decomisaban por el camino por el solo hecho de ser cubano. Si un norteamericano venía a Cuba, tenía que traer todo su dinero en efectivo porque tampoco podía operar aquí con tarjetas de crédito. Yo iba a Estados Unidos, daba una conferencia en una universidad y no me podían pagar. ¿Por qué? Pues porque está prohibido pagarle a un cubano en dólares. La medida implicaba un tropiezo tremendo para todo. Entonces, realmente se abre un gran abanico de posibilidades.
“A nivel internacional, al no ser penado ya ningún banco por hacer transacciones con Cuba, la tasa de interés del crédito a pagar tiene que ser más baja. Antes se pagaba un interés de catorce o dieciocho y no se podía pedir que fuera menos por el hecho de que existía un riesgo, y esa palabra es muy importante porque lo condiciona todo. Cualquier banco europeo puede dar un crédito ahora para Cuba porque quizás la mitad de ese banco tiene un propietario norteamericano. Con la globalización no hay un banco puro.”

¿Cuál sería el otro gran escollo que quedaría en el plano de lo económico, porque este del uso del dólar sale del bloqueo, era uno de sus componentes?
“El gran escollo es el bloqueo en sí mismo, pero como no se va a quitar, por lo menos en un plazo breve, lo que quedaría es que el Ejecutivo, es decir, el gobierno, siga dando licencias específicas a empresas para invertir en Cuba. Por ejemplo, ya se aprobó en Washington que Marriot y Sheraton, ambas importantes compañías hoteleras, puedan operar en Cuba porque ya les dieron la licencia para ello. Y así sería, que otras grandes empresas le pidan al Ejecutivo licencia para operar en Cuba y que este se las conceda. O sea, no va a venir como un permiso general para todas las empresas, pero si como licencias particulares.
“Eso es lo mismo que ha hecho con el turismo. No permitir que los norteamericanos hagan turismo en Cuba es una ley, por tanto, solo el legislativo puede derogarla. Pero, ¿qué hizo con el turismo el Ejecutivo? Permitir que todo el que quiera venga sin grupos, o sea, en viajes individuales, solo que cuando vayan a salir por la aduana tienen que decir a qué vienen a Cuba. Marcan “Cultural” y ya, porque es cierto que los norteamericanos vienen a museos y a ese tipo de lugares, por tanto no es falso que el viaje sea cultural. Marcan “People to people” y tampoco es falso, porque si vas a Trinidad o a Viñales vas a ver cómo vive la gente allí, vas a tener un contacto efectivo. Eso es turismo, aunque la palabra no aparezca. Desde la casa reservas un pasaje, respondes las preguntas en la aduana y vienes a Cuba sin mayores problemas. Con eso se duplica o triplica la cantidad de personas que pueden venir a Cuba. Antes tenías que tener quien creara el grupo para venir, ajustarte a una de las categorías. Ahora solo reservas tu boleto y ya.
“Entonces, mientras el Ejecutivo tenga la facultad para dar licencias particulares y concesiones a quien se la pida, el bloqueo es como un queso al que se le van abriendo huequitos y huequitos y al final solo queda un cascarón.”


¿Hay algo que el Ejecutivo no pueda hacer con esto de las licencias?
“El caso es que al Ejecutivo le quedan más o menos dos meses, porque en julio y agosto recesa el Congreso y después vienen las elecciones. Por eso deben apurarse y yo creo que lo van a hacer. Ahora en este viaje viene un grupo enorme de empresarios que representan a las grandes compañías transnacionales de los Estados Unidos. ¿Para qué? Seguro que no a hacer turismo. Vienen porque le van a pedir licencias al Ejecutivo y en estos dos meses lo vamos a ver porque va a ser apresurado.

¿Hasta qué punto la próxima administración podría revertir este proceso?
“Yo creo que no podría revertirlo. Podría poner límites pero revertirlo no. Primero, tenemos a Hillary Clinton, demócrata, con una posición que no va a revertir nada. Y segundo, esta Donald Trump, republicano, que es un hombre de negocios y toda la presión que se está haciendo en Estados Unidos no es demócrata, es republicana. Carlos Gutiérrez y muchos en la Cámara de Comercio son republicanos pero están haciendo la fuerza no por política, sino por negocios. Y a Trump eso es lo que le interesa.
“Yo estoy viajando a Estados Unidos hace veinticinco años y siempre me han dicho: “Hasta que ustedes no logren convencer al lobby empresarial de lo que se está perdiendo en Cuba, olviden que haya cambio”. Ese es el dinero de los Estados Unidos. La Cámara de Comercio tiene tres millones de empresas y ahí tiene contenida a las quinientas más grandes del mundo. Cualquier candidato necesita dinero y de ahí es de donde sale. Ellos pagan la política.”

Estamos hablando de medidas que vienen de fuera, pero ¿hasta qué punto todo esto soluciona nuestros problemas? ¿La prosperidad nuestra viene de fuera o pasa por medidas internas?
“Estas medidas de fuera no solucionan el problema, pero quitan argumentos. Porque ahora viene lo otro. Estados Unidos puede decir: “Todas las empresas cubanas pueden exportar hacia aquí sus productos”. ¿Tú crees que la calidad de la guayaba Conchita puede competir allá? Lo que entra a Estados Unidos tiene que cumplir con un estándar alto de calidad y no hay casi ningún producto cubano que lo tenga. Havana Club podría, el tabaco podría también. Pero no se puede hacer porque, en el caso de Havana Club tiene que contar con Pernod Ricard, que posee el derecho exclusivo sobre las exportaciones, y en cuanto al tabaco, es mediante Imperial Tobacco, de Inglaterra. No sabíamos que iba a pasar esto y le dimos contrato de exclusividad a las grandes empresas porque necesitábamos vender.
“Aquí siempre se le echa la culpa al bloqueo y yo digo que el bloqueo es del Malecón para afuera. Una vez que la mercancía llega a Cuba no tiene por qué haber ineficiencia, baja productividad, no hay porque dilapidarla. Entonces viene lo de los bajos salarios, lo de la desmotivación, lo del robo, eso no es bloqueo, es otra cosa. El tema de Cuba es de incentivo.
“Si mañana vienen los recursos, pero sigue la empresa empleadora cogiendo el dinero y pagándole a los trabajadores quinientos pesos cubanos, como es ahora, no va a subir la productividad. La palabra salario significa que debe garantizarte la reproducción ampliada, o al menos simple, y aquí no funciona así. Nadie se mueve de un trabajo ahora porque de quinientos a seiscientos pesos eso no hace la diferencia. Ni siquiera a los médicos, porque con mil pesos aquí no se hace nada. Eso de los salarios se resuelve potenciando las fuerzas productivas y ahí es donde el Estado cubano, ahora, tiene que dar pasos en el sentido de aprobar la pequeña y mediana empresa y poner al cubano a competir de verdad.
“Yo creo que el gobierno cubano está esperando que pase esta visita y que se realice el Congreso del Partido para tomar decisiones, porque no se pueden dar cambios desde afuera y nosotros seguir con la Ley de octubre de 2010, que contempla 201 actividades. Hay que hacer algo. Se debe permitir, por ejemplo, que un arquitecto cree un grupo para que cuando vengan los norteamericanos contraten ese grupo y el Estado le cobra comisión por eso y así alimenta el presupuesto.
“Hay que revertir el fenómeno que yo acabo de ver cuando venía por séptima avenida. Parece que allí hay tres embajadas y están llenas de gente. Hay que demostrar que este es el país de las oportunidades, porque es un país virgen, pero todo el mundo, de todos los estamentos, tiene que darse cuenta. Y los que se van son los jóvenes. ¿Por qué? Pues porque los jóvenes nacieron con los logros de la Revolución y para ellos no son logros, son cosas que están asumidas, y los jóvenes quieren ver otra evolución.
“Y nunca hemos explicado que hay otros países que son más socialistas que este y, sin embargo, son capitalistas. Noruega tiene un PIB per cápita de casi 40 mil dólares, tiene educación y salud gratuita para todos, te pagan por parir, si tienes un hijo te pagan y si tienes dos te dan más, las licencias de maternidad incluyen al padre. Tienen unos logros sociales tremendos. Están también Suecia, Dinamarca. En Singapur se construyeron edificios de cinco pisos para que todo el mundo tuviera una vivienda confortable y ahora están enfrascados en ponerle elevador porque se han vuelto viejos y no pueden bajar por la escalera. Entonces están para mejorar. Es un país que recicla el 100 por ciento del agua, porque se la tienen que comprar a Malasia. Su puerto saca treinta millones de contenedores al año y son cinco millones de habitantes.”


¿Y nuestro puerto del Mariel?
“El Mariel tiene capacidad para un millón de contenedores por año y lo que estamos haciendo es doscientos o trescientos mil. Ese es un buen proyecto, pero de lo que estoy hablando es de avanzar más en medidas internas, que no se ven. Es cierto que no se ha retrocedido, pero tampoco se avanza.
“Ahora van a anunciar que de los lineamientos nada más se han cumplido el 20 por ciento. ¿Y el otro ochenta? Hay que romper mentalidades y acabar con los eufemismos. Por ejemplo, tú no le puedes decir a un emprendedor que tiene una paladar con cuarenta trabajadores, que él es un cuentapropista y le cobras los mismo impuestos que al otro que tiene una mesita con cuatro anillos. El de la paladar es un microempresario porque tiene empleados, él es el dueño, tal vez está en su casa o en Europa y tiene a un administrador, entonces trátalo como lo que es y cóbrale diferente. A ese le das las seis libras de arroz y al viejito jubilado le das doce. Es un igualitarismo que está siendo desigual.”

¿Eso se resolverá?
“Tiene que resolverse porque si no seguirá siendo un país injusto. Quítale a todo el mundo todo y, con ese censo que se hizo hace poco, dale a quien lo necesite de verdad. Eso se hace en Estados Unidos, a quien gana menos de mil dólares se le dan bonos para que compre comida y otras cosas. Por qué nosotros no podemos hacerlo y te quitas tremenda carga en importaciones.

¿Si todo va a lo privado, entonces dónde quedaría el socialismo y el sueño inicial de la Revolución?
“Aquí hubo una confusión teórica de asociar Estado con Socialismo. Se pensó que para ser socialista todo tenía que ser estatal y los clásicos del marxismo lo que dijeron fue: “los medios fundamentales tienen que estar en manos del Estado”. Entonces aquí todavía tenemos al ser humano que tiene un equipo de frozen estatal. No, el Estado es para producir energía eléctrica, para gestionar el transporte, pero además el Estado es todo el mundo porque tiene el fisco. Quién dijo que el comercio minorista tiene que estar en manos del Estado.”

¿Ya nos dimos cuenta de ese error de interpretación o lo estamos metabolizando?
“Todavía lo estamos metabolizando, porque ahora se anunció que los bares y las cafeterías van a pasar a manos de cooperativas. No, debe pasar a privado y, aún con timidez, no se ha dado a todo lo largo. Si al de la Fontana le va bien, por ejemplo, le doy también el Carmelo y le pongo un impuesto del 60 por ciento. Entonces cuando venga McDonald tienen que competir y no lo que va a pasar, que nos van a encontrar con las manos atadas. Y McDonald viene, porque ya tienen hasta ubicados los puntos donde se van a instalar. Pizza Hut ya se entrevistó con los que reparten pizzas en La Habana para que cuando ellos vengan darle la franquicia y no tener que empezar de cero. Así es su mentalidad y así es la nuestra. Eso lo describió el New York Times como si fuera una fotografía: “El problema de Cuba es que quiere la prosperidad del país, pero no quiere personas prósperas”. Eso es imposible.”

 

COMUNICADO DE PRENSA

Conferencia de Obispos Católicos de Cuba

Ante la nueva situación que se ha creado debido a la sorpresiva derogación, por parte del gobierno norteamericano, de la normativa conocida como ¨pies secos y pies mojados¨, los obispos cubanos queremos manifestar nuestra preocupación por los numerosos compatriotas que se encuentran en terceros países y que, ahora mismo, están enfrentando un presente inesperado y un futuro incierto.

COMIENZA LA IV SEMANA DE MÚSICA SACRA DE LA HABANA

Roberto Méndez Martínez

Entre el 26 de febrero y el 5 de marzo La Habana es sede de la IV Semana de Música Sacra. El evento está auspiciado por el Centro Cultural “Padre Félix Varela” y el Instituto de Estudios Eclesiásticos que tiene su sede en él, especialmente a través de su Cátedra de Música Sacra.

SUSCRIBETE A NUESTRO BOLETIN
TE SUGERIMOS...
LENTE CURIOSO